Control de la ansiedad y el estrés por medio del entrenamiento con Biofeedback respiratorio

26.11.2019

De todas aquellas variables fisiológicas que en consulta entrenamos con biofeedback, es la respiración la que resulta más fácil de aprender a regular para alcanzar un determinado objetivo terapéutico.


Debido a que el control voluntario que ejercemos sobre nuestra respiración es mucho mayor que sobre otras variables fisiológicas que también entrenamos en consulta, (tasa cardíaca, conductancia de la piel, temperatura periférica, tensión muscular, etc), el cambio del patrón habitual de respiración por medio del entrenamiento con Biofeedback, es lo primero que enseñamos al paciente. 

La manera en que respiramos tiene un poderoso efecto en la forma en que nos sentimos y en las consecuencias a nivel físico que nos provoca. No respiramos de la misma manera cuando realizamos ejercicio físico, que cuando dormimos o cuando nos encontramos o sentimos que nos tenemos que enfrentar a un peligro o amenaza.

Por ello, aprender a modular nuestra respiración según cuál sea la situación en la que estamos nos ayudará en la consecución de nuestro objetivo: oxigenar nuestro cuerpo cuando hacemos deporte, o bajar nuestra activación fisiológica cuando queremos relajarnos o conciliar el sueño.  


Cuando nos sentimos ansiosos o estresados, nuestra respiración se hace rápida, irregular y superficial, utilizando sobre todo la parte superior de los pulmones (respiración torácica y clavicular). Este tipo de respiración puede conducir a la hiperventilación y generar alguno de los síntomas físicos que se sienten en las crisis de ansiedad y estados de estrés: sensación de mareo, fatiga, sudoración, palpitaciones..


La respiración abdominal, también llamada diafragmática, es un estilo lento y calmado de respiración, caracterizada por la contracción y expansión rítmica del diafragma, como si fuera un globo, que con cada inspiración se infla y con cada exhalación se desinfla. Entrenándonos en este tipo de respiración, aprendemos a ganar el control sobre los síntomas físicos de la ansiedad y podemos restaurar en nuestro organismo una sensación de calma y equilibrio emocional. 


Diversos estudios han demostrado que la práctica de la respiración diafragmática reduce la tensión muscular y los niveles de ansiedad. 


¿Cómo trabajamos el entrenamiento en respiración diafragmática con el biofeedback?

Colocamos un sensor de respiración sobre la ropa del cliente en su área abdominal, para que éste pueda observar a través de la pantalla de T.V. como es su ritmo, intensidad y frecuencia respiratoria.

Con esta información, comenzamos a entrenar un patrón respiratorio "inverso" de cómo lo haría una persona en un estado de estrés o de ansiedad; Es decir, el paciente empezará a realizar respiraciones pausadas y rítmicas, consiguiendo un ratio respiratorio lento en el que se encuentre cómodo, sin forzar las inhalaciones o las exhalaciones. Paralelamente, comenzará a entrenarse en utilizar sólo su diafragma para inhalar y exhalar el aire de sus pulmones.

Con el entrenamiento en consulta de la técnica de la respiración abdominal, la persona aprende a generalizar este patrón respiratorio para aplicarlo en situaciones de su vida cotidiana en que necesite relajarse o bajar su tensión emocional.